EL DIABLO

Diablo

(Redirigido desde El Diablo)
Para otros usos de este término, véase Diablo (desambiguación).
Escultura del Ángel Caído en el parque del Retiro de Madrid.

Diablo, en la religión cristiana, es uno de los nombres del principal enemigo de Dios y de Cristo; esto es así porque en el Libro de Apocalipsis se identifica como una sola persona; a Satanás del Libro de Job (Job 1:6-8), al Diablo del evangelio de Mateo (Mateo 4:8-10), la Serpiente Original de Génesis (Génesis 3:1-5) y al Gran Dragón del Apocalipsis, como un sólo personaje (Apocalipsis 12:9).

Algunas corrientes de brujería moderna consideran que la figura del Diablo se ha tomado de la figura del dios pagano de los brujos, asimilada a Satán en los primeros siglos del cristianismo. Pero son rigurosos al establecer que no existe ninguna relación fuera de la etimológica entre su Diablo -también llamado Divell- y el Diablo cristiano. Gerald B. Gardner, el fundador de la Wicca, hace mención de éste Divell convertido en Diablo en su libro Witchcraft Today (1951), como una forma mitológica del antiguo dios europeo de la Naturaleza.

Contenido

 [ocultar

[editar] Etimología posible

En el libro de Macabeos 1, 36 (texto griego) se encuentra la palabra diábolos con el significado de ‘adversario’, ‘enemigo’. También en algunas ocasiones incluye el sentido de ‘acusador’ o el de ‘calumniador’Job 1:8-12. La palabra griega diábolos ("calumniar") es diaballein: día (a través) + ballein (arrojar).

El demonio en la catedral de Vitoria

Los traductores del Antiguo Testamento al griego, en el siglo III, sustituyeron el hebreo Satán por el griego diábolos. Otras versiones [cita requerida] plantean que la palabra diablo, devil, djofull, divell, con todas sus variantes, no tiene por qué haberse derivado de diábolos, aunque el uso de esta variante podría deberse a un juego de palabras similar al que convirtió al dios canáneo Ba'al Zebûl (literalmente "el señor príncipe") en Baal Zabut ("el señor de las moscas"), el actual demonio Belcebú.

Esta versión plantea que la palabra diablo se deriva del Proto-Indo-Europeo *deiwos, adjetivo que significa "celestial" o "resplandeciente", una derivación Pre-Indoeuropea de la raíz *diw o "resplandecer", relativa sobre todo al cielo diurno. Otra posibilidad más remota es la raíz *diiv, o "jugar".

La raíz *deiwos generó no sólo la palabra divel o teufel en lenguas de Europa del Norte, que son equivalentes al diablo de éste idioma; también derivan de ella el griego theos, el lituano dievas, el germano Tiwaz, el latín antiguo deivos y el latín moderno Deus. De esta misma raíz proviene la palabra dios.

[editar] En la Biblia

La caída del diablo según Gustave Doré.

En el Nuevo Testamento se explica el origen del Diablo como uno de los ángeles de Yahvé que se hizo malvado (Juan 8:44). Se infiere que es una criatura espiritual de la familia angélica de Yahvé Dios (Job 1:6). Según manuscritos antiguos (como la Biblia Vulgata Latina de San Jerónimo), el nombre real de él en el cielo era Lucifer y se le cambió el nombre a Satán (adversario) por estar en contra de Dios, a causa del deseo por la adoración que todas las criaturas inteligentes rendían al Creador (Mateo 4:9).

Según Ez. 28: 12-15, era el ángel (querubín) que guardaba el trono del Dios Yahvé, pero por su orgullo de querer convertirse en otro dios fue arrojado del cielo junto a una tercera parte de los ángeles (Ap 12:3-4).

Según la Biblia

El texto de Isaías (Is. 14:12-15) parece referirse a esta historia. El último versículo de este texto muestra que este relato se aplica a un hombre (proverbios contra el Rey de Babilonia), aunque indirectamente está dirigido a Satanás (ver Isaías 14:4). El relato habla de su ambición por llegar más allá de las estrellas de Dios, en la Biblia se suele referir como estrellas a los reyes de Israel (y posteriormente de Jerusalén) del linaje de David descendiente de Jacob (Números 24:17).

Otro texto habla sobre este tema, y se encuentra en Ezequiel 28:12-19, en donde se profesa una advertencia sobre el rey de Tiro; que describe muy bien el origen del Diablo o "Lucifer" (portador de la luz). También habla que en un momento determinado de la historia, "para siempre dejará de ser", dando a entender la victoria de Dios sobre el Diablo; que tiene su punto fundamental en la crucifixión de Jesús y tendrá su culminación en el "día de Yahvé", es decir, en la Segunda venida de Cristo (Jeremías 51:44; Hageo 2:6,7).1

Un tercer mensaje con características similares encontramos en Ezequiel 31:1-18. Allí se dirige un mensaje para el rey de Egipto, (nuevamente con un mensaje doble: para el monarca humano y al mismo tiempo para Satanás).2

[editar] Amalgamados por la soberbia

Puede apreciarse que en un mismo mensaje tiene doble destinatario: va dirigido a Satanás pero también a un engreído rey humano. Para llegar a la comprensión de ese tipo de textos es importante tener en cuenta que en nuestro ámbito humano pueden darse dos casos completamente opuestos:

Por un lado, encontramos que el hombre ‘fiel’ tiene a Dios en su interior y pasa a estar “guiado por el Espíritu de Dios” (Romanos 8:14; Gálatas 2:20). “Quien ejercita la justicia es justo… y es de Dios” (1ª Juan 3:2,7)

Pero, por otro lado, el diablo siempre intenta apoderarse de la conciencia de las personas: "...velad; porque vuestro adversario el diablo, ...anda alrededor buscando a quien devorar.” (1ª Pedro 5:8) “...no sea que llevado de la soberbia venga a caer en la misma condenación en que cayó el diablo” (1ª Tim 3:6) Asimismo, Satanás (ángel caído) parece actuar principalmente sobre las conciencias de aquellas que tienen mas poder (1ª Sam 19:9; 1ª Cró 21:1,7), y en muchos casos consigue perdurar ya que:

“…hay en medio de ellos un espíritu de corrupción, no conocen al Señor” (Oseas 5:4). “Desde su caída, el diablo continúa pecando…” [a través de los hombres que se dejan influenciar por él] (1ª Juan 3:8). “…Quien comete pecado, del diablo es” (1ª Juan 3:8)

Precisamente cuando el diablo consigue ser el guía de una persona, ésta hará su voluntad y de esa forma, ambos pasan a actuar como una unidad (Juan 6:70). Esa ‘unidad’ era a la que se refería el profeta cuando expresaba:

“…Señor! ...tú, al azotar al soberbio heriste al dragón” (Isaías 51:9; Jer 50:31). La soberbia es lo que se recrimina con mayor énfasis a los líderes terrenales “amalgamados con el demonio” [tal como lo era el rey de Tiro, también el faraón de Egipto (Ez 32:2), o el rey de Babilonia (Jer 51:34), etc… que son casos en los que Dios se dirige a ellos utilizando la palabra hebrea #8577 tanniyn -traducida como “dragón” o “monstruo”-].

[Se puede agregar que Tanto en Ezequiel 28:17 como en 31:10 se usa la palabra hebrea gabahh3 que se traduce como soberbia. Por eso, las palabras dirigidas al rey de Tiro (o al faraón, o al rey de Babilonia) están -al mismo tiempo- dirigidas a Satanás.

[editar] Sus nombres y representaciones

Los nombres más comunes o conocidos con que se nombra al diablo en la Biblia son: Lucifer,Satanás, Belial, Samael, Damian, "antigua serpiente", "gran dragón", Jaldabaoth, «El dios negro», «el dios de este siglo» y «el padre de la mentira».

Es quien crea y dirige a la Bestia (estructura de poder imperial). El número del diablo, considerado la Marca de la Bestia, es el seiscientos sesenta y seis, (666).

[editar] El diablo en diferentes religiones

[editar] Judaísmo

En el Judaísmo no hay un concepto claro acerca de la personificación de este personaje a diferencia de religiones como el Cristianismo o el Islam. En hebreo, la palabra bíblica ha-satan significa ‘el adversario’ o ‘el obstáculo’, o también ‘el perseguidor’ (reconociendo que Dios es visto como el Juez Último).

En el Libro de Job (Iyov), ha-satan es un título, no un nombre propio, de un ángel gobernado por Dios; él es el jefe perseguidor de la corte divina. En el Judaísmo ha-satan no hace mal, le indica a Dios las malas inclinaciones y acciones de la humanidad. En esencia, ha-satan no tiene poder hasta que los humanos no hagan cosas malas. Después de que Dios señala la piedad de Job, ha-satan le pide autorización para probar la piedad de Job. El hombre justo es afligido con la pérdida de su familia, propiedades, y más tarde, de su salud, mas él sigue siendo fiel a Dios. Como conclusión de este libro, Dios aparece como un torbellino, explicándoles a los presentes que la justicia divina es inescrutable. En el epílogo, las posesiones de Job son restauradas y él obtiene una segunda familia para "reemplazar" a la primera, que murió.

En la Torá, Satanás o ha-satan es mencionado varias veces. Un momento importante se presenta en el incidente del becerro de oro. Satanás es el responsable por la inclinación al mal, o yetser harah, de todos los hombres. En la Torá, él es el responsable de que los Hebreos construyeran el ídolo (becerro de oro) mientras Moisés estaba arriba en el Monte Sinaí recibiendo la Torá de parte de Dios. En el Libro de las Crónicas, Satanás incita a David a hacer un censo ilegítimo. De hecho, los Libros de Isaías, Job, Eclesiastés y Deuteronomio, tienen pasajes en los que Dios es mostrado como el creador del bien y del mal en este mundo.

Referencias

  1. “Castigaré a Bel (Belial; Satanás) en Babilonia, y sacaré de su boca lo que ha tragado. Las naciones no afluirán más a él.” (Jer 51:44)
  2. "...era hermoso... en el Jardín de Dios (vers. 6,8, 18). "Este es el faraón..." (vers. 18)
  3. Palabra #1361 del Diccionario Hebreo Striong’s

Lucifer

Lucifer (del latín lux "luz" y fero "llevar": "portador de luz") es, en la mitología romana, el equivalente griego de Fósforo o Eósforo (Έωσφόρος) ‘el portador de la Aurora’ que proviene de la antigua dama oscura Luciferina.

Este concepto se mantuvo en la antigua astrología romana en la noción de la stella matutina (el lucero del alba) contrapuesto a la stella vespertina o el véspere (el lucero de la tarde o véspero), nombres éstos que remitían al planeta Venus, que según la época del año se puede ver cerca del horizonte antes del amanecer o después del atardecer.

Contenido

 [ocultar

[editar] Lucifer en la tradición cristiana

La primera vez que se cita el nombre de Lucifer es en un texto del profeta Isaías (Is 14.12-14) de la Vulgata de San Jerónimo (siglo V), traducción que él hace de la Biblia, del griego (Nuevo Testamento) y hebreo (Antiguo Testamento) al latín, para designar a la palabra Lucero. En este texto se vislumbra el antiguo relato del ángel caído:

Español: "¡Cómo has caído del cielo, Lucero, hijo de la Aurora! Has sido abatido a la tierra dominador de naciones! Tú decías en tu corazón: "escalaré los cielos; elevaré mi trono por encima de las estrellas de Dios; me sentaré en el monte de la divina asamblea, en el confín del septentrión escalaré las cimas de las nubes, semejante al Altísimo" (Is 14:12-14)

Latín: "Quomodo cecidisti de caelo, lucifer, fili aurorae?! Deiectus es in terram, qui deiciebas gentes!, qui dicebas in corde tuo: 'In caelum conscendam, super astra Dei exaltabo solium meum, sedebo in monte conventus in lateribus aquilonis; ascendam super altitudinem nubium, similis ero Altissimo'" (Is 14.12-14)

No obstante, además del sentido grecolatino del término, Lucifer ya era identificado por la tradición veterotestamentaria con una estrella caída, ya que en el lenguaje bíblico las estrellas representan a los ángeles.

Otro texto del profeta Ezequiel también podría ser ilustrativo:

"Hijo de hombre, entona una elegía sobre el rey de Tiro. Le dirás: Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. En Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu creación. Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad. Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes. Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los pueblos que te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre." (Ez 28.12-19)

Puede apreciarse que en un mismo mensaje tiene doble destinatario: va dirigido a Satanás pero también a un engreído rey humano. Aunque el mensaje va para el rey de Tiro, se dice que era ‘querubín protector’, que estaba en el Edén, pero luego fue “precipitado a tierra”... La soberbia fue lo que caracterizó todo el proceso de rebeldía. Satanás y los suyos pretendían asemejarse a Dios. Precisamente la soberbia es considerada como el más grave pecado (Salmos 18:14). De ella se derivaron todas las clases de perdición (Tobías 4:14). “Ciertamente la soberbia creará contienda…” (Proverbios 13:10; Habacuc 2:5).

Puede resumirse que Lucifer era un ángel muy hermoso que por soberbia se rebeló contra Dios, queriendo ser como él, y fue denigrado como castigo, junto con el ejército de ángeles rebeldes que arrastró consigo, siendo desde ese momento reconocido como un Ángel caído. Desde su rebelión es denominado "adversario" (en hebreo Satán -Satanás-).

  • Dicha caída es lo que se relata en el Génesis, cuando Satanás es simbolizado como "la serpiente".
  • Durante los tiempos antiguos -Antiguo Testamento- Satanás estaba en el ámbito terrestre (había perdido su condición de querubín celestial), pero podía retornar al cielo. El relato de Job permite esa deducción:

Y dijo el Señor a Satán: ¿De dónde vienes tú? Y respondió Satán: He dado la vuelta por la tierra” (Job 1:7; 2:2)

Siglos después, en tiempos de Jesús, estaba siendo juzgado (Jn 16:11), pero aún no había ocurrido lo fundamental. Jesús explica que el Reino de Dios tiene como fin contrarrestar "la autoridad y poder de Satanás". Para confinarlo en tierra (sin retorno al cielo) era indispensable el sacrificio de Cristo. Eso fue lo determinante.

  • “... la sangre del Cordero” determinó que “no tenga más lugar en el cielo”. (Apocalipsis 12 lo expresa en los versículos 11 y 8). Luego, la acción de arrojarlo por tierra es efectuada por el arcángel Miguel con sus ángeles. Las implicancias de ese hecho se describen en Apocalipsis 12 versículos 7 al 11.

Para el diablo, lo trágico es que si antes podía subir al cielo (Zac 3:1), desde el triunfo de Cristo ha perdido ese privilegio, o sea, no puede volver hasta aquél nivel como “acusador” (Ap.12:8). Por eso la alegría celestial:

alegraos, ¡oh cielos, y los que moráis en ellos! ¡¬Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros, teniendo grande ira...” (Ap. 12:12) Tales circunstancias serían las que se viven desde el Siglo I en adelante.

El judaísmo consideraba a Lucifer y a Satanás como dos entidades separadas. Igualmente el gnosticismo considera a Satanás y a Lucifer dos personajes completamente diferentes, siendo el primero un terrible demonio y el segundo la sombra del logos, el divino tentador, el entrenador psicológico, aquel que pone a prueba al adepto para lograr la iniciación.

En el cristianismo ambos conceptos son identificados con el Diablo (Apocalipsis 12,9). La diferenciación radica en que Lucifer es el nombre del "Príncipe de los demonios" como ángel antes de su caída; y el nombre de "Satán" o Satanás, el que adopta después. (Ya que "Lucifer" significa en latín "portador de luz", mientras que "Satán" es "adversario" en hebreo).

Por lo demás, Lucifer forma parte también del panteón de deidades vuduistas, hecho éste que hace ostensible, una vez más, el carácter sincrético de este culto.

[editar] Diferencias entre judaísmo, cristianismo e islamismo

La visión que tienen las tres religiones monoteístas de Lucifer varía tremendamente. Mientras que para los judíos Lucifer, Satán y Belcebú son tres entidades diferentes, Lucifer es un término metafórico para referirse al Rey de Babilonia en el Libro hebreo de Isaías Cap. 14, Satanás es un miembro de la Corte Celestial que ejerce como Procurador o Fiscal del Cielo, que asesora a Dios como una especie de acusador y Belcebú un ídolo que se adoraba en la ciudad filistea de Ecrón en los tiempos del Reino de Israel. Los cristianos ven en Lucifer y Satán a la misma entidad; un ser demoniaco, malvado, el Ángel Rebelde que inició una revolución contra Dios en aras de derrotarlo y no someterse a su voluntad; solo que con diferentes nombres, pero una misma entidad. Para los cristianos, el Diablo es la personificación de toda la maldad del Universo, el origen de todo mal. Belcebú es el segundo demonio más poderoso por orden jerárquico, llamado señor de las moscas pues es considerado en el cristianismo que hay orden jerárquico en el cielo y también en el infierno. Los catolicos en su catecismo en su numeral 391 consideran que "El Diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a si mismos malos", y en el numeral 392 del mismo catecismo que "esta caida consiste en la eleccion libre de estos espiritus que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y a su Reino". es decir que para los catolicos, Lucifer se condeno a si mismo eligiendo voluntariamente el mal, y las decisiones de los angeles sean buenos o malos son irrevocables segun el numeral 393 del mismo catecismo.

[editar] Yezidismo

Según varias religiones, Lucifer fue en un principio uno de los ángeles más bellos al servicio de Dios.

La religión nacional de Kurdistán, aún seguida por unos 200.000 individuos, es una religión que rinde culto a los ángeles, particularmente a Melek Taws, el Ángel Pavorreal que se supone es Lucifer y que, aunque según dicha religión, se rebeló contra Dios para darle a la Humanidad la sabiduría, Dios lo perdonó y restauró como su ángel predilecto.

[editar] Mormones

En D&C 76:25-29 dice: "...un ángel de Dios que tenía autoridad delante de Dios, el cual se rebeló en contra del Hijo Unigénito, a quien el Padre amaba y el cual estaba en el seno del Padre, fue arrojado de la presencia de Dios y del Hijo, y fue llamado Perdición, porque los cielos lloraron por él; y era Lucifer, un hijo de la mañana.Y vimos; y he aquí, ¡ha acaído, un hijo de la mañana ha caído! Y mientras nos hallábamos aún en el Espíritu, el Señor nos mandó que escribiésemos la visión; porque vimos a Satanás, la serpiente antigua, sí, el diablo, que se rebeló contra Dios y procuró usurpar el reino de nuestro Dios y su Cristo; por tanto, les hace la guerra a los santos de Dios, y los rodea por todos lados.

En Moises 4:1-4, se lee: "...es el mismo que existió desde el principio; y vino ante mí, diciendo: Heme aquí, envíame a mí. Seré tu hijo y redimiré a todo el género humano, de modo que no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo haré; dame, pues, tu honra. Pero, he aquí, mi Hijo Amado, que fue mi Amado y mi Escogido desde el principio, me dijo: Padre, hágase tu voluntad, y sea tuya la gloria para siempre. Pues, por motivo de que Satanás se rebeló contra mí, y pretendió destruir el albedrío del hombre que yo, Dios el Señor, le había dado, y que también le diera mi propio poder, hice que fuese echado abajo por el poder de mi Unigénito; y llegó a ser Satanás, sí, el diablo, el padre de todas las mentiras, para engañar y cegar a los hombres y llevarlos cautivos según la voluntad de él, sí, a cuantos no quieran escuchar mi voz.

Satanás

Para otros usos de este término, véase Satanás (desambiguación).
Representación de Satanás por Gustave Doré para el poema épico El paraíso perdido de John Milton.

Satanás o Satán es el término por el que las religiones abrahámicas designan a una entidad suprasensible que representa la encarnación suprema del Mal, aunque otros pueden verlo como el que desobedeció y se rebeló contra los mandatos de Dios.

Contenido

 [ocultar

[editar] Etimología

Satanás viene del latín satâna, y éste a su vez del arameo שטנא shatán "adversario, enemigo, acusador".

Probablemente el nombre proviene de la traducción griega del término bíblico hebreo ha-shatán, entidad mencionada como un espía errante de Dios sobre la Tierra.

La raíz shtn significa 'impedir', 'hostigar', 'oponerse', y el sentido primario de shatán es simplemente 'enemigo', 'adversario' (1Samuel 29:4), (1Reyes 11,14-25).

[editar] Descripción e historia del término Satán

En el libro de Números se llama shatán (en el sentido de 'adversario', 'oponente'), al mensajero-ángel que Yahveh envía para impedir que Balaam maldiga al pueblo de Israel. (Num 22:22-32).

Representación de Satanás.

El término shatán también entra en la vida jurídica israelita, y alcanza el sentido de 'acusador delante del tribunal' (Salmos 109:6) (Zacarías 3:1) y el término shitna, derivado de la misma raíz, es la "acusación".

La entidad Satán, como un ser que incita al pecado y buscando el mal del hombre aparece en el Antiguo Testamento pocas veces (1Cronicas 21:1) Sapiencia 2, 24, en el segundo caso de manera más clara. También se menciona en (Job 1:6-9) (Job 1:12) y en otros versículos.

Después en los Evangelios se le otorga al término un carácter personal como enemigo de Cristo, especialmente en los relatos de las tentaciones (Marcos 1:12-13) (Mateo 4:1-11) (Lucas 4:1-13) y los exorcismos llevados a cabo por Jesús de Nazaret (Marcos 3:22-27) (Mateo 12:22-30) (Lucas 11:14-23). Queda así fijada la figura del Maligno para la doctrina cristiana. En lengua árabe se le llama shaytán, que también significa serpiente.

Su equivalente en griego es diábolos Diablo, procedente del verbo dia-ballö, y posee un significado semejante de ‘oposición’ o ‘enfrentamiento’. En (1Mac. 1,36) (texto griego) encontramos la palabra diábolos con el significado de ‘adversario', como 'el enemigo'. También en algunas ocasiones incluye el sentido de ‘acusador’ o el de ‘calumniador’.

En principio, conviene aclarar que el judaísmo no identificaba a Satanás con el demonio Lucifer. En los documentos no canónicos del Antiguo Testamento, Satán es llamado frecuentemente Belial; igualmente la mención y definición del oponente del Dios Yahveh, puede encontrarse en la Biblia; en la que se mencionan los términos Beelzebú (Marcos 3:20-30). Del mismo modo, algunos sugieren que los nombres Semyazza y Azazel serían otro nombres para Satanás. En relación a ello, también se postula que los diferentes nombres describirían a diferentes adversarios de Dios.

En él Nuevo Testamento, en cambio, Satanás y Lucifer aparecen amalgamados en la figura del Diablo. Muchos especialistas deducen que el Diablo (el Maligno) es el "genio inspirador" de la famosa Bestia del Apocalipsis de San Juan. Sin embargo también hay tradiciones que aún los nombran como entidades diferentes, indicando que Lucifer, Satanás y Belcebú conforman el triunvirato que gobierna al infierno y sus legiones.

 

[editar] Satanás como sinónimo de Lucifer

En la tradición de la Iglesia Católica y otras iglesias cristianas señala que Satanás es sinónimo de Lucifer. El nombre Lucifer sería lo que en una época habría sido el nombre que recibió de Dios en persona. Antaño a la rebelión, Lucifer estaba por encima de todas las categorías de los ángeles ya que era el más hermoso de todos. El término "Lucifer" (Luzbel) significa "Portador de la luz". Pero desde que se puso en contra de Dios,se le cambió el nombre a Satán (adversario).

[editar] La caída de Lucifer

Artículo principal: Lucifer

Lucifer (del hebreo "HEYLEL" en latín "Portador de luz") era el ángel más hermoso de todos, antes de caer era el querubín protector, músico, se cree que era el director de la alabanza a Dios. Su posición era la más encumbrada de todos los seres angelicales que Dios creó. En Apocalipsis 12:4 se habla de un gran dragón rojo que arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo (interpretadas como los mismos ángeles rebeldes que combatieron con Miguel y sus ángeles). Pero no prevalecieron, fueron echados del cielo y arrojados a la tierra.1

En el Antiguo Testamento, hay dos pasajes que relataban la caída de un rey arrogante, pero los Padres de la Iglesia vieron en ellas, la caída del Diablo:

"¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora!

¡Has sido abatido a la tierra dominador de naciones!

Tú que dijiste en tu corazón: 'Al cielo subiré, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte de la Reunión en el extremo Norte. Subiré a las alturas del nublado, y seré como el Altísimo."
Is. 14, 12-14
"Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. En Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu creación. Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad. Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes. Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los pueblos que te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre."
Ez. 28, 12-19

Es un mensaje profético en lenguaje poético, que está dirigido tanto al rey de la dinastía de Hiram el rey de Sidón/Tiro, como a su mentor: Satanás. Así, el capítulo 28 de Ezequiel claramente está prologado con la frase:

"...di al soberano de Tiro que así ha dicho el Señor Elohim: ..."
Ez. 28:2

Pero al mismo tiempo se dice: "En Edén estabas, en el jardín de Dios..."

Un poco más adelante el destinatario del mensaje es reiterado:

"...entona un lamento por el rey de Tiro, y dile que así ha dicho el Señor Elohim..."
Ez. 28:12

Pero asimismo se indica: "querubín protector, de en medio de las piedras de fuego..."

En el Nuevo Testamento, se presume que Jesucristo hace una pequeñísima mención de este relato, cuando les dice a sus discípulos:

"Yo veía a Satanás caer del Cielo como un rayo".
Lc.10, 18

El término hebreo "Satán" aparece traducido muchas veces en múltiples versiones antiguas y modernas de la Biblia.

  1. Números 22:22 En este versículo el ángel de Dios es un adversario (hebreo satán) para Balaam, poniéndose en el camino para impedir que Balaam salga a maldecir al pueblo de Israel.
  2. Números 22:32 La frase "yo he salido para resistirte" es la traducción al castellano de una frase hebrea que dice literalmente, "yo he salido como adversario (satán) tuyo." Nuevamente, el adversario en referencia es el ángel de Dios. En estos dos casos, el satán o adversario a que se refiere es el mismo ángel de Dios, por lo que se puede ver claramente que la palabra satán no se refiere necesariamente a un ser maligno o malvado. El ángel de Dios fue un satán para Balaam simplemente porque se opuso a que fuera con los embajadores de Balac.
  3. 1 Samuel 29:4 Los filisteos temen que David se les vuelva enemigo (hebreo satán) si sale a la guerra con ellos.
  4. 2 Samuel 19:22 David dice que los hijos de su hermana Sarvia (Joab y Abisai) le son adversarios (hebreo satán) porque quieren dar muerte a Simei, mientras que David ha decidido perdonarlo.
  5. 1 Reyes 5:4 Salomón dice que no hay adversarios (hebreo satán), es decir, que está en paz con las naciones circunvecinas.
  6. 1 Reyes 11:14 Hadad edomita es un adversario (hebreo satán) de Salomón.
  7. (2 veces)1 Reyes 11:23 y 11:25 Rezón hijo de Eliada es otro adversario (hebreo satán) de Salomón.
  8. Salmos 38:20 David dice que los que le pagan mal por bien le son contrarios (hebreo satán).
  9. Salmos 71:13 David desea que perezcan sus adversarios (hebreo satán).
  10. Salmos 109:4 David se queja de sus adversarios (hebreo satán).
  11. (2 veces) Salmos 109:20 y 29 David se queja nuevamente de los que lo calumnian (hebreo satán).
  12. Zacarías 3:1 El verbo acusarle es una forma de la palabra hebrea satán

[editar] Referencias

  1. Antes de la crucifixión Satanás ya había sido denigrado por Dios [había sufrido caídas -debido a la fidelidad de los seguidores- (Lc 10:18)]. En tiempos de Jesús estaba siendo juzgado (Jn 16:11), pero aún no había ocurrido lo fundamental.

    Jesús explica que el Reino de Dios tiene como fin contrarrestar la autoridad y poder de Satanás.

    Para confinarlo en tierra (sin retorno al cielo) era indispensable el sacrificio de Cristo. Apocalipsis lo expresa en los versículos 11 y 8: “... la sangre del Cordero” determinó que “no tenga más lugar en el cielo”.

    Esa acción de arrojarlo por tierra es efectuada por el arcángel Miguel con sus ángeles. Las implicaciones de ese hecho se describen en Apocalipsis 12 versículos 7 al 11.

     Véase también

IR A GOOGLE --->
IR A GOOGLE --->
IR A WIKIPEDIA --->
IR A WIKIPEDIA --->
IR A YOUTUBE --->
IR A YOUTUBE --->
IR A TRADUCTOR --->
IR A TRADUCTOR --->